Es una desapacible tarde de enero y he quedado con Jesús para mantener una charla relajada. Son las cinco y Jesús llega ataviado con un atuendo informal; intento sacarle fotos y sale a la luz una disimulada coquetería al manifestar que de haberlo sabido habría venido afeitado; se encuentra incómodo y las fotos no resultan. Tomamos un café y vamos desgranando una conversación larga, pausada, a través de la cuál vamos conociendo a un joven preocupado por los temas que hoy inundan la calle y las tertulias de mesa camilla.

Jesús es un científico que a sus treinta y tres años acumula un currículum tan denso como brillante. Doctor CUM LAUDE en Tecnologías Informáticas Avanzadas por la Universidad de Castilla-La Mancha, ha trabajado en distintos proyectos de investigación financiados por instituciones nacionales e internacionales, ha participado como ponente en congresos internacionales, publicado en revistas especializadas internacionales, tres patentes nacionales registradas, codirige dos tesis doctorales, docente en la universidad politécnica de Valencia y trabajado en laboratorios y multinacionales europeas (como Oracle Norge AS y el Simula Research Laboratory de Oslo). En la actualidad forma parte del Departamento de Sistemas Informáticos de la Universidad de Castilla La Mancha como doctor en Informática y desarrolla su labor investigadora en el área de Arquitectura y tecnología de computadores, dentro del grupo de redes y arquitectura de altas prestaciones, a través de proyectos financiados por el Ministerio de Economía dentro del Plan Nacional de Investigación, amén de otros proyectos para empresas privadas como la china Huawei.


Heidelberg-Mayo-2012

Heidelberg (Alemania), mayo 2012

¿Qué mueve a un joven con una buena formación a dejarlo todo, familia y amigos para marchar a Oslo a trabajar?

Todo empieza con los recortes de los últimos cuatro años porque aquí se paralizó toda la financiación pública para investigación. Yo tenía un contrato temporal con cargo a un proyecto en la Universidad de Castilla La Mancha que se terminó y que no pudieron renovarme, con lo que me fui al paro; entonces me planteo el salir de España para dar una oportunidad más a mi carrera investigadora y decido buscar una empresa extranjera para hacer más currículum y ser más competitivo a la hora de concursar en las convocatorias nacionales para doctores.

Imagino que la decisión no fue fácil porque quiero recordar que estabas recién casado.

Sí –sonríe moviendo la cabeza- fue un momento muy difícil, pero tuve mucho apoyo familiar, sobre todo de mi mujer y mis padres, y muy buenas recomendaciones al optar a la empresa que eché el currículum, la noruega Oracle Norge A.S. También lo eché a otras y me surgieron tres opciones: un laboratorio extranjero también en Oslo, otro en Austria y la que elegí. Y opté por ésta porque me suponía trabajar en la empresa privada, algo que todavía no había explotado y que me suponía adquirir experiencia en la empresa privada pues sabía que para competir por un proyecto en universidades españolas había que tener un currículum muy diverso.

Tu experiencia fuera de España son dos años en Oslo, ¿cuándo empiezas a pensar en volver?

Desde el mismo momento en que me fui; mi objetivo era volver y desde Oslo presenté solicitudes a todas las plazas que salían aquí. Solicité una plaza en la Universidad Politécnica de Valencia para jóvenes doctores, financiada por el Ministerio de Economía, dentro del programa Juan de la Cierva y me tuve que poner en contacto con el catedrático José Duato, porque para poder optar es necesario un acuerdo entre el investigador y la universidad. Conseguí la plaza al segundo intento. Éramos ciento veinte doctores en toda España para ocho plazas y me quedé el sexto y el haber estado en una multinacional como Oracle fue considerado por el tribunal como un mérito de relevancia. En junio del 2014 gané la plaza.

¿Cómo se lleva estar fuera de tu país, de tu pueblo, de tu gente, de tu familia?

Es una experiencia traumática irte de tu país…lo triste es que para poder tener opciones aquí tuve que dar el salto y es triste ver que en Europa sí se valora la formación; aquí hemos de aprender a saber valor a la gente formada en nuestras universidades. En España formar a un doctor cuesta unos 200.000 € y un ingeniero unos 120.000€

Chicago (EEUU), septiembre de 2015. Primer Congreso internacional HiPINEB 2015, en el que Jesús fué co-organizador.

Chicago (EEUU), septiembre de 2015. Primer Congreso internacional HiPINEB 2015, en el que Jesús fue co-organizador.

Existe una contradicción; todos sabemos que la inversión en educación e investigación es rentable y sin embargo en España no se apuesta por ella. Hace unos años veíamos como investigadores de gran nivel tenían que irse a otros países porque aquí no tenían ayuda institucional

Aquí se gestiona el dinero público para cuatro años y da igual el color político del gobierno de turno; se busca rentabilidad a corto plazo y la investigación no la da. En Europa hay planes estratégicos de investigación como el Horizonte 2020 que garantizan la inversión y en España está por ver si la Agencia Estatal crea un Plan Estratégico por el que se aumente y se garantice presupuestariamente la investigación hasta el dos mil veinte tal y como pide la Carta por la Ciencia, que es una plataforma en defensa de la I+D+i, de la forma parte, por ejemplo, la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) o la Conferencia de Rectores de Universidad de España (CRUE).

¿Por qué se recorta en ciencia? Porque se prima lo que da resultados a corto plazo y se le quita a lo que los ofrece a un plazo más largo…pero así sucede que le estamos pagando la “masa crítica” a países como Alemania; conozco muchos ingenieros que se han ido a trabajar a Alemania.

¿Cuál es tu trabajo ahora en la UCLM?

Desarrollo tareas de investigación en el Instituto de Investigación en Informática de Albacete de la Universidad de Castilla La Mancha, codirijo dos tesis doctorales, participo en proyectos dentro del Plan Nacional de Investigación y llevo a cabo proyectos con empresas de desarrollo tecnológico a las que transferimos investigación, en concreto con la empresa china Huawei y estamos negociando con alguna otra para conseguir también financiación privada.

Hablas una y otra vez de la arquitectura de ordenadores, y dada mi ignorancia me gustaría que me explicaras de modo sencillo en qué consiste tu labor dentro de este campo.

En la Arquitectura y Tecnología de ordenadores trabajamos como un arquitecto convencional; al igual que ellos definen los planos, los materiales y, la estructura del edificio, nosotros decidimos y diseñamos las capas y los materiales con los que se fabrican los procesadores, cómo se hacen y qué consumo energético van a tener. Y no solo de los procesadores sino de los sistemas de cómputo general. Mi trabajo se centra en supercomputadores de gran tamaño dotados de miles de procesadores que necesitan comunicarse entre sí ya que forman parte de una red interna interconectada. Y lo que yo hago es conseguir que esa red, que su diseño arquitectónico y su interconexión sea lo más eficiente posible, lo más rápida y que consuma la menor energía posible y transfiera la mayor cantidad de información en el menor tiempo posible.

Es evidente que para llegar donde estás ha sido necesario mucho trabajo, mucho esfuerzo…¿Qué importancia juega la disciplina en el triunfo?

En mi caso mucha. Yo he conocido verdaderas eminencias que con poco esfuerzo consiguen resultados extraordinarios. Yo he necesitado mucho trabajo y mucho esfuerzo, pero también he salido los fines de semana y me he divertido…siempre he buscado un equilibrio entre el trabajo y el ocio.

El escritor noruego Ibsen dijo una vez que el más fuerte es el que está solo. ¿La soledad te ha hecho más fuerte?

¿Sabes? La distancia se lleva mal. Es verdad que con las redes de contacto, Skype, twitter, etc. consigues cierta cercanía, pero no es igual…falta el contacto directo, el día a día. Hay gente que le gusta moverse por el mundo pero yo soy muy de mi tierra y de mi casa. Yo siempre he querido volver, desde el mismo momento en que decido irme, quería volver.

A mí la soledad –dice con una amplia sonrisa- me ha vuelto un poco huraño…pero es cierto que los noruegos están acostumbrados a la soledad, a hacer cosas solos, quizás es también por el clima…Se hace de noche a las tres de la tarde en invierno, y son muchas horas de oscuridad en invierno y muchas de luz en verano. Yo creo que la soledad sí me ha hecho más fuerte porque te enfrentas a ti mismo, pasas mucho tiempo contigo mismo. Hay una cita de Aristóteles que dice que “el hombre es un ser social por naturaleza”, y que necesita a los demás para poder vivir. Y sí, la soledad te hace más fuerte, pero el vivir en sociedad, con los tuyos, te complementa como ser humano.

A la "caza" de Auroras Boreales en la isla de Tromsø al norte de Noruega, en octubre de 2014.

A la “caza” de Auroras Boreales en la isla de Tromsø al norte de Noruega, en octubre de 2014.

¿Cómo afecta el clima?

Mira, los noruegos tienen que tomar complementos vitamínicos, vitamina B12 que se obtiene de la luz solar, por el tema del ánimo. Noruega tiene una tasa de suicidios muy alta. Sí, el clima es importante, aunque a mí no me afectó ni tuve que tomar vitaminas. Hay un hecho que lo demuestra y es que el gobierno noruego subvenciona viajes para jubilados a países con sol como España (en el Albir, Alicante y las Canarias existen grandes comunidades de noruegos) porque los jubilados padecen muchas enfermedades de articulaciones.

Yo siempre digo que el ser humano debe adaptarse a las condiciones que le ponga la vida; a mí me tocó aquello y lo llevaba bien. Se te acaba el día a las tres de la tarde, hacía mucho frío y yo salía a dar un paseo, a ver la ciudad; me gustaba mucho ir a la zona donde Munch pintó “El grito”, en el parque de “Ekeberg” cerca del fiordo de Oslo donde se ven unos atardeceres espectaculares como los que Munch reflejó en su cuadro. Oslo es muy bonito y además tiene las auroras boreales. Noruega es un país que hay que visitar si las posibilidades te lo permiten.

Hasta ahora había muchas familias que la única herencia que pueden dejar a sus hijos es su formación porque así les aseguraban un futuro mejor, pero ahora oyes una y otra vez a padres que dicen, ¿para qué estudiar si acaban la carrera y van derechos al paro? Existe cierto desánimo y pesimismo de los padres con el futuro de sus hijos.

Hay muchos retos porque hay mucha incertidumbre, pero yo creo que si unos padres le dan a un hijo una formación, conocimientos, le están dando instrumentos para luchar y ganarse el futuro. Además, desde la administración se debe primar el acceso en igualdad a la educación. Yo digo que estudiar una carrera no te garantiza nada, pero no tener formación universitaria, o educación superior, o incluso no aprender un oficio de lo que sea, eso sí te va a cerrar muchas puertas. Hay algo muy importante por hacer y es el cambiar los planes educativos para que fomenten la creatividad y den a los jóvenes los medios necesarios para que si no hay trabajo en su país tengan las herramientas adecuadas para buscarse la vida dentro o fuera de él. Aquí en los sesenta no había trabajo y la gente se iba; el emigrante de hoy está mejor formado. Alemania demanda muchos ingenieros; les estamos pagando la formación… ¿de quién es la culpa? ¿Del sector productivo, de la empresa? No lo sé; lo que sí sé es que la educación tiene que evolucionar porque estamos completamente desfasados y preparando a nuestros jóvenes igual que cuando su destino era ir a la fábrica, a recibir órdenes. Y ahora creo que hay que fomentar otras capacidades como la creatividad.

Su primer día de trabajo en Oracle Norge, AS, Skullerud, Oslo, en enero de 2014.

Su primer día de trabajo en Oracle Norge, AS, Skullerud, Oslo, en enero de 2014.

Hablas de emigración y sucede que España vuelve a ser un país de emigrantes, ¿cómo se puede entender que se rechace a los extranjeros que vienen en busca de un futuro, cuando hay ya tantos españoles siendo extranjeros en tantos países que buscan lo mismo?

Creo que es la crisis. La crisis modifica todos los comportamientos, el miedo a ir a peor, el no ver el final del túnel…Y ante tanta inseguridad con tu trabajo, lo primero que piensa mucha gente es que vienen a quitarle lo suyo; ese sentimiento de pertenencia… Lo primero que hay que pensar es que esa gente viene porque en sus países hay problemas y no se hace la presión internacional suficiente para resolverlos, y lo segundo es que hay que acogerlos porque es una obligación humanitaria, y darles los servicios mínimos y pensar que esa gente seguro que ayudará a levantar el país porque pagarán impuestos y cotizarán a la seguridad social, como pasó estos años de atrás y como está pasando en Alemania o Inglaterra donde los emigrantes están siendo un factor económico importante.

Ahora hay muchos flujos migratorios y lo que está claro es que hay que buscar la solución al problema en su origen y las autoridades europeas deben poner los medios para ello.

Además existe otro problema muy complicado que es el de la integración: son personas con culturas muy distintas y cuando intentan desarrollarse en la sociedad se encuentran con un muro, un muro doble, el idioma y la cultura y al no poder salvar ese muro se crea el gueto y se aíslan. Y la sociedad debe impedir eso…y no es fácil…es algo que a mí se me escapa. Es un problema de ahora, pero también muy viejo; en España convivieron judíos, musulmanes y cristianos.

Está claro que vivimos una época de cambios en la que todos los valores están en discusión, y en la que todos tenemos la percepción de que la sociedad va por delante de la administración y en la que ante todo prima lo económico, ¿crees que la filosofía, la ética o la formación en valores sigue siendo necesaria en la formación de los jóvenes?

La formación tiene que ser muy amplia y basada en el conocimiento. A mí me encantaba la filosofía en el instituto. Creo que hay planteamientos de Platón, Aristóteles o Santo Tomás que son muy actuales y conocerlos te ayuda a pensar. Yo soy una persona de ciencias, pero creo necesario el pensamiento crítico y la formación en valores. Hay que mantener la educación en valores porque en la vida vas a tener que tomar decisiones y unas veces lo harás desde el punto de vista matemático o científico y otras desde el filosófico. Tiene que haber un equilibrio entre muchas disciplinas diferentes porque para especializarte cuando llegas a la universidad hay tiempo de sobra.

Y hablando de cambios, la clase política se resiste a ellos y eso ha propiciado falta de fe en los políticos… ¿por qué crees que les cuesta tanto cambiar?

La sociedad va por delante también en la política, y no me refiero a la definición de política como el “arte de hacer las cosas lo mejor posible en beneficio de los ciudadanos”, sino a la clase política, y muchas veces da la impresión que ésta no ha evolucionado desde los ochenta. ¿Por qué les cuesta tanto? No sé, pero cuando los ciudadanos ven que se permite que en el parlamento se voten leyes a puerta cerrada, ¿qué transparencia es esa?…La gente percibe que la clase política no hace todo lo que puede y debe, y para colmo las corruptelas, los escándalos…El desencanto viene por la crisis: mucho paro, gente que lo pasa mal y ve que las soluciones no llegan o llegan tarde, pero los privilegios se siguen manteniendo y eso crea malestar y mucha desafección…La calle ha tomado la alternativa y como no se confía en los partidos tradicionales han surgido otros nuevos. Es evidente que los políticos no se resignan a perder sus privilegios y no quieren cambios y claro, la consecuencia puede ser la desaparición de los partidos tradicionales.

Recuerdo la última escena de la película ¡Viva Zapata! De Elia Kazan, en la que Marlon Brando después de haber llevado al pueblo mexicano a la revolución y triunfado contra la dictadura del presidente Porfirio Díaz, recibe a un campesino que le plantea las mismas reivindicaciones por las que él había luchado. Es una escena de una enorme fuerza visual en la que se ve cómo un revolucionario acaba corrompiéndose en cuanto alcanza el poder. ¿Crees que los partidos emergentes pueden acabar convirtiéndose en lo que tanto critican?

Creo que lo que aquí se está dando es un simple cambio generacional y hartazgo, mucho hartazgo que debería ser canalizado para reformar el país. No me gusta el discurso de “lo nuevo y lo viejo” en el sentido despectivo que se usa porque lo viejo no tiene porqué ser malo y corrupto y porque creo que hay muchas cosas que se han hecho bien en estos años de democracia…En cuanto a lo nuevo, creo que necesitamos un cambio de modelo que requiere cambios en la administración como, por ejemplo, aprovechar las nuevas tecnologías para evitar la corrupción, que se puede hacer porque hoy se puede controlar todo mediante un sistema informático.

Y ya que hablamos de cambios, la Iglesia es otra institución que está pasando por momentos difíciles, salpicada de casos de pederastia, intrigas, traiciones. Además vemos que muchos sectores de la sociedad le reprochan falta de capacidad para adaptarse a los nueves tiempos, a la realidad social de sus fieles…

La Iglesia es una institución en la que su jerarquía está formada y dirigida por personas, por hombres y pienso que es inherente a la naturaleza humana el equivocarse y corromperse y el hacer las cosas bien y mal. Sí que debe haber renovación y hay síntomas de que la habrá; el Papa Francisco ha dado signos de ello.

Siempre he pensado que lo más revolucionario que podría hacer la Iglesia es seguir la doctrina de Cristo, su Evangelio, la vuelta a su esencia cristiana que la sitúa al lado de los pobres y de los más necesitados.

Hay muchos cristianos que piensan así. Yo soy creyente, cristiano, aunque en un científico como yo pueda parecer incongruente, pero hay cosas que no me gustan y cosas que el Papa está haciendo que no están muy lejos de la realidad que la gente demanda…y en ese aspecto hay esperanza. Igual que hay esperanza de que en política mejoren las cosas; la esperanza nunca puede perderse, se debe fomentar la esperanza en que los problemas se van a resolver, en que se va a mejorar. Creo que hay gente que de verdad se está preocupando por resolver los problemas…Y a mí no me da miedo, yo no le tengo miedo al futuro; a mí no me da miedo que haya nuevas fuerzas políticas en el tablero ni que el Papa tome decisiones valientes. Estamos viviendo una situación nueva.

Hay una aspecto de tu vida que resulta curioso y es que una persona de ciencia como tú protagonizó una experiencia cultural muy interesante: la creación de una asociación juvenil Trivium que puso en marcha proyectos muy creativos.

Fue una asociación cultural y juvenil y su razón está en todo lo que mueven mis pasos y es que a mí me gusta vivir en La Roda, y si mis hijos van a vivir aquí yo quiero que se desarrollen lo mejor posible y por eso aspiro a que haya oferta cultural.

Fue una idea de un grupo de jóvenes interesados en aportar iniciativas culturales, que surgió en el 2004 y que editó una revista, “Códice”, programamos viajes culturales por toda España, hicimos concursos de maquetas para grupos locales, y luego nacionales, y sobre todo pusimos en marcha “Zinexin” un certamen de cortometrajes que, gracias al enorme esfuerzo de Chema Araque y Hernán Talavera, llegó a su XI edición y en el que tuvimos una enorme participación nacional. Pero este año no hemos podido hacerlo y es que las asociaciones dependen mucho de que haya voluntarios dispuestos a donar su tiempo y claro, siendo altruistas la primera preferencia de una persona es su trabajo y su formación, su familia y luego el ocio y el tiempo libre…Lo más difícil es la continuidad de las personas que lleven adelante los proyectos; si no hay gente que se involucre las cosas desaparecen, surgen otras nuevas y vuelven a desaparecer y… Creo que lo que la sociedad demanda es lo que la Sociedad obtiene.

Ha sido un orgullo contribuir durante estos años a enriquecer las actividades culturales del pueblo. ¡Ah! Y la asociación existe todavía y dentro de unos días tendremos una asamblea para elegir nueva directiva y formar nuevos grupos de trabajo.

Y cómo no hablar de tu experiencia empresarial con la participación en la creación de la cerveza artesana “Llanura” recientemente reconocida dentro del programa SERPA de nuevos emprendedores.

Fue otra locura –sonríe Jesús abiertamente- y la iniciativa de un grupo de amigos. Todo surgió porque en mis viajes por Europa, sobre todo por Alemania, me encantó el concepto que hemos implantado aquí en La Roda de lugar de cata de cerveza artesanal. Y vimos que a lo mejor se podría probar y empezamos a experimentar en ollas de veinticinco litros en las que se guardaban los chorizos; molíamos la malta, cocíamos y fermentábamos en nuestras casas y dábamos a probar a los amigos. Vimos que la cerveza estaba buena y nos lanzamos a poner en marcha un proyecto empresarial y como todos disponíamos de pocos recursos usamos una fórmula de diversificar pequeñas inversiones entre varias personas. Y hasta hoy. Pero he de decir que esto ha salido adelante gracias al trabajo y el esfuerzo de Jesús, Chema y Fran, que son los que trabajan diariamente en este proyecto. Yo solo participé en la idea y la creación de la empresa. Y les ayudo cuando puedo. Estamos muy contentos por cómo va evolucionando la empresa y ahora hemos instalado una maquina que multiplica por seis la producción y vamos a empezar a distribuir a nivel nacional.


La tarde ha ido cayendo y la luz se ha ido disipando sin darnos cuenta; son las siete de la tarde y tengo la sensación de haber estado conversando con un hombre bueno, seguro de sí, creativo y preocupado por los problemas de su tiempo. Cuando lo acompaño a la puerta retomamos algunos temas picoteando en ellos, la educación, la clase política, el futuro tan incierto… y casi al despedirse vuelve a recuperar una de los ideas que fue desgranando en nuestra charla…, ¿sabes, Antonio, a mí no me da miedo casi nada?

Versión 2

  • Un libro – Los tónicos de la voluntad. Reglas y consejos sobre investigación científica (Ramón y Cajal, 1899)
  • Una película – La saga de Regreso al Futuro. La he visto 1000 veces.
  • Un cuadro – El Guernica, de Picasso, por su crudeza e inmensidad
  • La banda sonora de tu vida – La discografía de Rosendo Mercado. La he escuchado 1000 veces
  • Una comida – Arroz a banda
  • Una bebida – Cerveza
  • Un color – Rojo
  • Un lugar – Oslo, Noruega
  • Un personaje real – Mi padre. Todo un ejemplo para mí
  • Un personaje de ficción – Gandalf El Gris
  • Un deseo – Trabajo y Prosperidad
  • Un sueño – El mejor, el de la siesta
  • Algo que no soportes – La telebasura y la falta de deportividad
  • Algo que te haga sonreír – Los humoristas de Albacete