María Charco Romero, Doctora Cum Laude en Ciencias Matemáticas por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Premio Extraordinario de doctorado, es en la actualidad Científica Titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Ha participado en 33 proyectos de investigación financiados por diversas instituciones del gobierno español, la Unión Europea, la Agencia Espacial Europea y la Protección Civil Italiana. Autora de artículos científicos incluidos en revistas de impacto y cuyos resultados se han presentado en cuarenta congresos internacionales; ha participado en charlas como invitada en la Asamblea General de la “European Geosciences Union” y la 15th Conferencia de la “International Association for Mathematical Geosciences”, además de una conferencia plenaria en el workshop “ Maths and Earth” celebrado en Zaragoza en el año 2011. Aunque su puesto de trabajo actual es de investigadora anteriormente ocupó plazas docentes en la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Politécnica de Madrid. Actualmente su perfil investigador se completa como profesora en el programa de máster de Ingeniería Matemática de la UCM y en el programa de doctorado en Ingeniería Matemática Estadística e Investigación Operativa compartido entre la UCM y UPM. De 2011 a 2013 ocupó el cargo de Vicedirectora Técnica del Instituto de Geociencias, centro mixto del CSIC y la UCM. Actualmente co-dirige dos tesis doctorales.


María es una mujer fuerte que se oculta tras una enorme mirada de niña asustada que acaba de llegar de San Francisco (California) de presentar en un congreso un trabajo que su grupo de investigación ha llevado a cabo en el volcán Kilauea (Hawai), uno de los más activos del planeta ¿A qué partes del mundo te han llevado tus investigaciones?

Para  completar mi formación investigadora y difundir los resultados de los estudios que llevamos a cabo es imprescindible viajar. Por eso los investigadores realizamos a lo largo de nuestra carrera estancias pre- y post-doctorales; yo he realizado estancias en distintos centros de investigación y universidades, por ejemplo, en Boulder (Colorado, USA), Davis (California, USA), Taiwán, Catania (Sicilia, Italia),  Bratislava (Eslovaquia) o London (Ontario, Canadá), lo que me ha permitido colaborar con gente muy diversa.

Ahora, con mi hija pequeña, los viajes que realizo son cortos y son para  presentar nuestro trabajo, con sus resultados, en distintos foros. Otros son para definir o acabar algún trabajo con alguno de los grupos de investigación con los que colaboramos en el extranjero.

¿En qué aspectos concretos de la Geodesia Volcánica se centran tus trabajos de investigación?

La Geodesia es La ciencia que estudia, entre otras cosas, la forma y dimensiones de la Tierra utilizando técnicas de observación como, por ejemplo, el GPS, sistema de navegación por satélite que hoy casi todos utilizamos en nuestros móviles con el fin de conocer nuestra localización o la de cualquier otro sitio que estemos buscando. El uso de estas técnicas en áreas volcánicas permite monitorizar posibles cambios temporales de la forma y dimensiones (lo que se denomina deformaciones) de un volcán. Estos cambios en zonas volcánicas pueden ser precursores de una erupción volcánica por lo que su estudio es muy importante desde el punto de vista de la prevención y mitigación de los riesgos asociados con la actividad volcánica. El estudio de estos cambios requiere también su análisis e interpretación con el fin de poder enlazar lo que observamos en la superficie de la Tierra con lo que se está produciendo en su interior porque no lo podemos observar directamente. Para el análisis e interpretación se utilizan modelos físico-matemáticos que no son más que abstracciones que se utilizan para simplificar la realidad. Y aquí  es donde yo trabajo, en el desarrollo y aplicación de este tipo de modelos con el fin de poder dar respuestas a cerca de lo que supone el registro de deformaciones en áreas volcánicas.

Durante la campaña de observación GPS en Tenerife para detectar deformaciones asociadas a actividad volcánica

Durante la campaña de observación GPS en Tenerife para detectar deformaciones asociadas a actividad volcánica

Eres mujer y científica dedicada a la  investigación, ¿qué papel juega la mujer en este mundo?

La presencia de las mujeres en ciencia y tecnología, especialmente en los niveles altos es escasa y no refleja la masiva incorporación de las mujeres al  mundo académico y profesional. Y aunque ha habido un enorme progreso, hoy el porcentaje de mujeres en el CSIC que somos científicas titulares está entorno al 40%, actualmente, el desequilibrio sigue siendo muy evidente en el escalón más alto de nuestra carrera, pues solo  son mujeres el 20%  en la escala de Profesores/as de Investigación.

El sistema de grupos de investigación en el que se estructura el mundo académico puede dar mejores frutos  si se produce un cambio en esta tendencia. Me explico. Los grupos de investigación están principalmente liderados por hombres ya que debido al desequilibrio, éstos suelen ser los investigadores más sénior. Y tienen una estructura tan jerárquica que el líder posee un control absoluto sobre todo el comportamiento del grupo. He podido observar que si un grupo de este tipo se descabeza se produce una fragmentación del todo improductiva para el sistema. Las mujeres que están hoy a la cabeza de alguno de estos grupos de investigación lo han conseguido porque han sabido adaptar su comportamiento y han mimetizado el de los hombres en este sistema. En general, las catedráticas y/o profesoras de investigación que conozco y son actualmente líderes de grupos de investigación siguen adoptando esta estructura jerárquica y han optado por el desarrollo de su carrera profesional en detrimento de la familia. Es verdad que esta tendencia está comenzando a cambiar y actualmente hay algunos grupos liderados por mujeres (también por hombres) más jóvenes que están abandonando esta estructura piramidal optando por una estructura en tela de araña en la que todo el grupo va creciendo casi al mismo tiempo. Yo estoy integrada en uno de estos grupos de investigación y se percibe la colaboración y el buen rollo que existe entre nosotros profesionalmente hablando. Además, este tipo de estructura permite que el trabajo del grupo siga adelante sin verse muy afectado cuando alguna de las piezas falla. Las decisiones se suelen adoptar de un modo más colaborativo… En definitiva pienso que éste sistema puede ser mucho más rentable para el desarrollo de la ciencia y tecnología, pero claro, pasa por la desaparición de estructuras piramidales, propiciadas, en mi opinión, por el desequilibrio en las escalas más altas de personal.

La imagen de la mujer se ha ido inculcando a muchas niñas en el mundo a través de la Barbie, muñeca que ha exhibido a una mujer idealizada. Acaban de lanzarse nuevos modelos de Barbie que se adaptan a los distintos tipos de mujeres reales. ¿Realmente ha hecho daño la imagen estereotipada de esta muñeca?

Creo que el peso de este tipo de estereotipos sociales pesa mucho más en sociedades como la estadounidense. En Europa no creo que afecten mucho hoy en día a la sociedad. Respecto a este tema, tengo una anécdota de  mi primer viaje a Estados Unidos; estuve  unos meses en Davis (California) integrada en un grupo de investigación liderado por una mujer brillante. Este grupo se componía de hombres y mujeres por igual. La parte femenina estaba compuesta por varias doctoranda muy guapas. Si salíamos un fin de semana de copas se arreglaban y pintaban, pero nunca lo hacían para ir a trabajar. Una de ellas me decía que era una cuestión de su educación: las chicas guapas no tienen suficiente capacidad para estudiar ciencias físicas o matemáticas, así que, para que los hombres del grupo no las menosprecien a la hora de tomar decisiones, no hacen cosas que puedan resaltar su belleza. Fíjate qué curioso y yo nunca me lo había planteado. A mi vuelta lo conté a mis compañeras y compañeros de doctorado y ninguno de ellos tenía la percepción de que en nuestra educación influyera este estereotipo.

Pienso que la ciencia y la igualdad de género son vitales para el desarrollo sostenible de la sociedad. Por ello, es necesario promover la participación plena y en condiciones de igualdad de las mujeres y niñas en la educación y los procesos de adopción de decisiones en la ciencia. En los últimos años la comunidad internacional ha trabajado en este sentido de forma que muchos países han adoptado una serie de medidas a nivel gubernamental. Véase, por ejemplo, el caso de Horizonte 2020, el marco de financiación en I+D+i de la Unión Europea, que establece como uno de sus objetivos de igualdad de género el que haya un equilibrio entre hombres y mujeres en los equipos de investigación en todos sus niveles. Sin embargo, pienso que todavía nos queda mucho que recorrer.

En Taiwan con unas compañeras

En Taiwan con unas compañeras

Eres madre y trabajadora. ¿Existe en tu campo la posibilidad de conciliar vida laboral y familiar?

Como en casi todos los demás campos, hay muy pocas posibilidades. Personalmente, tengo flexibilidad de horarios; muchas veces puedo trabajar desde casa, lo que ayuda mucho a la conciliación pero, desgraciadamente, en este país la excelencia científica se mide a base de números. La difusión de resultados a través de artículos publicados es una de nuestras labores como científicos, y en España  no se tiene en cuenta la importancia o el impacto de los resultados obtenidos con una u otra investigación. Cuentan los números; cuantos más artículos publicados mejor valoración en el currículum. Este sistema coarta la creatividad e iniciativa de mucha gente lo que junto con lo vocacional y absorbente que es nuestra profesión, hace que la disyuntiva familia/carrera sea especialmente relevante para una mujer en nuestra profesión. En este caso, si que creo que pesan mucho los estereotipos sociales. La mayoría de mujeres que conozco que se encuentran en los niveles superiores, han eliminado esta disyuntiva de su vida. En este sentido yo tengo mucha suerte, el tener una pareja que te presta su apoyo incondicional y que, además,  conoce, comprende y comparte la profesión, ha sido esencial para el desarrollo de mi carrera.

Existe la idea del investigador encerrado en su laboratorio, que mendiga ayudas económicas, que no es reconocido. ¿Investigación es sinónimo de sufrimiento y frustración?

Lo de mendigar ayudas sigue siendo así en España; no hay más que recordar las cifras, la inversión en I+D+i es ridícula, el gasto en investigación apenas alcanza el 1,25% del PIB y cada vez se aleja más de la media europea, que se sitúa en el 2%. Yo creo que la idea de investigador como una persona huraña, encerrada en sí misma, ya pasó a la historia. En investigación se sufre mucho sí, sufrimiento motivado no sólo por la frustración de no obtener fondos sino que también tu afán de curiosidad te lleva muchas veces por caminos infructuosos en el sentido de no obtener los resultados que esperabas…, pero  todo esto es relativo porque en definitiva estás haciendo lo que te gusta y la curiosidad de seguir descubriendo cosas muchas veces puede mover montañas.

Un día normal de la vida de María supone levantarse a las seis y media de la mañana, trabajar de ocho a tres, recoger a su hija de la Escuela Infantil, pasar la tarde jugando con ella, visitar a los abuelos o primos, ir al parque, al súper, llegar a  casa sobre las siete y empezar el ritual de baños y cenas, tareas que comparte con su marido, también científico. Si le queda algo de tiempo lee, ve la tele o trabaja si hay algo urgente, (casi siempre lo hay), y confiesa que a eso de las doce, rendida y agotada, se va a la cama

Mi jornada laboral la distribuyo en distintas tareas. Como voy en transporte público, la hora que tardo en llegar al trabajo la empleo en leer o releer algún artículo de los temas en los que estoy trabajando. Cuando llego al trabajo recopilo los puntos más importantes de la lectura y que me pueden ser útiles en este proceso de aprendizaje continuo que es la ciencia. Después abro el correo y contesto los correos. El siguiente paso y con el fin de organizarme el día y la mente, es hacerme una lista de lo que tengo que hacer a lo largo de la jornada, tanto de investigación como de los temas burocráticos que deba tramitar durante el día (justificaciones de proyectos, compra de equipos, etc.). Sobre las 13:00 como algo rápido para a continuación quedar en una mini-reunión que hacemos diariamente el grupo de investigación para contarnos nuestros progresos. Sobre las 13:45-14:00 regreso al despacho, miro de nuevo el correo por si ha surgido algún tema a lo largo de la mañana. Al menos cada 15 días tenemos una reunión del grupo relacionada con los proyectos de investigación. Dependiendo de la semana solemos leer algún artículo y comentarlo entre todos, dar algún seminario o definir alguna tarea concreta de cada uno. Con mis estudiantes de doctorado estoy los días que me quedo por la tarde para hablar/discutir en más profundidad el trabajo que están llevando a cabo así como para guiarles, aconsejarles y ayudarles en algún tema en el que se encuentren estancados, lo que no quita que puedan necesita mi ayuda en cualquier otro momento… Y así, no paro en todo el día.

En la sede de la Agencia Espacial Europea de Villafranca del Castillo durante el lanzamiento del satélite ENVISAT

En la sede de la Agencia Espacial Europea de Villafranca del Castillo durante el lanzamiento del satélite ENVISAT

Es nuestra cultura todos hemos aprendido que la mujer vivía para los demás, para sus hijos y su esposo. Hoy eso ha cambiado, pero a veces tengo la impresión de que no acaba de desaparecer de nuestra forma de ser esa inclinación. ¿Tú vives para los demás?

La sociedad actual basada en el consumo es muy individualista pero yo tengo la percepción o al menos quiero creer que por naturaleza todos vivimos para los demás. En cuanto a si me he consagrado a mi familia como hacían antes las mujeres, pues sí, pero tanto yo como mi pareja .

Según datos de la OCDE, España es un país en el que trabajamos 1689 horas al año más que en países del norte de Europa y además con menor rendimiento, ¿qué estamos haciendo mal?

Es la gestión del tiempo en el trabajo. Generalmente, en este país y sobre todo los jefes, tienden a pensar que eres un mal trabajador si tan sólo echas las horas de trabajo estipuladas en tu contrato. Al menos es necesario quedarse una o dos horas más de la cuenta, aunque no tengas nada para llevar a cabo. Este horizonte tan dilatado hace que nos planteemos el día de forma muy relajada, y así, ahora me voy a tomar un café con fulanito y después con menganito. Tengo algo que hacer, pero como tengo tanto tiempo y no me puedo ir hasta… pues puedo perder algo de tiempo. En otros países, como en Francia, a la gente se le cae el boli literalmente al llegar su hora de salir. Trabajan por objetivos diarios realistas que se puedan abordar durante el tiempo de trabajo y no mucho pensando en lo que dura o deja de durar su jornada laboral. Para mí la situación después de tener a la nena ha sido similar,  antes mi jornada podía durar eternamente, ahora no tengo esa disponibilidad del tiempo así que me he tenido que organizar de forma más efectiva teniendo en mente determinados objetivos a cumplir.

Los jóvenes emigran a otros países en los que se mima más la investigación. Tú no has tenido necesidad, ¿te sientes afortunada por ello?

Sí, me siento muy afortunada porque la familia y las raíces culturales tiran mucho. Yo conseguí estabilizarme justo antes del comienzo de la crisis. Me estabilicé en el CSIC a una edad (36 años) bastante por debajo de la media que entonces que se cifraba en 40 años.

Después de varios años de incremento de la inversión española en investigación, ésta alcanzó su techo en 2010. Desde entonces no ha cesado de caer y ello se ha traducido en una fuga de cerebros. Actualmente, los jóvenes que completan su formación doctoral en España, se ven avocados a enganchar contratos post-doctorales en centros extranjeros durante al menos 5 ó 6 años para poder optar a un contrato Ramón y Cajal en España.  Estos contratos suelen ser el trampolín hacia la estabilización en la carrera investigadora española.  Se trata de un contrato post-doctoral de cinco años en el que el organismo que contrata debe firmar un compromiso de estabilización con el investigador contratado. Sin embargo, la coyuntura económica ha permitido que muchas instituciones, entre las que se encuentra el CSIC, incumplan estos compromisos, así que de nuevo estos investigadores tienen que emigrar. Éstos, junto con los que tras  años dando tumbos de acá para allá en distintos centros de investigación se quedan en el extranjero porque aquí no hay posibilidades, constituyen una masa crítica que no sabría cifrar pero que resulta de un valor incuestionable para el sistema de investigación español. ¿Por qué, si no, el gobierno español se pone en contacto con muchos de ellos para que vendan la marca España? Esta situación me resulta indignante, así que sí me siento muy afortunada.

La transformación de nuestro sistema productivo pasa por invertir más en innovación, en I+D+i. ¿Es un cambio de modelo necesario que ayudaría a salir de la crisis?

Yo creo que sí. Desde luego una economía basada de nuevo en el ladrillazo y la burbuja inmobiliaria no nos va a sacar… España tiene mucho que aprender todavía. La transformación del sistema productivo conlleva inversión y tiempo para el cambio. Cuando tuvimos oportunidad de hacerlo, tras la crisis económica de comienzo de los 90 y todavía recibíamos fondos estructurales de la Unión Europea, muchas empresas se asentaron en España donde la mano de obra era mucho más barata que en sus países de origen. Muchas de estas empresas cerraron sus sedes en España para irse a otros países en los que actualmente obtienen más beneficios pero, en mi opinión, lo más grave de esta situación es que la forma más fácil y rápida de ganar dinero e inflar el sistema económico fue convertir a España en un país principalmente de servicios. No se impulsó  el I+D en el mundo empresarial, lo que hubiera sido el empuje para impulsar el sector industrial español. Aunque la caída del gasto en inversión pública en investigación, que se lleva produciendo desde 2010, ha hecho que aumente el peso relativo de la inversión privada en I+D, que alcanza un 45% del total, esta cifra está sigue estando muy alejada de la de Japón, que llega a ser de un 80%.  Y otro problema es el tiempo. Si sólo se buscan beneficios a corto plazo, y con corto plazo me refiero a lo que dura una legislatura, difícilmente se conseguirá cambiar el sistema productivo.

Durante su estancia en Niágara, una visita a las cataratas congeladas

Durante su estancia en Niágara, una visita a las cataratas congeladas

Llevas más de veinte años fuera de La Roda. Siempre se dice que la distancia ofrece perspectiva y objetividad. ¿Cómo se ve el pueblo desde fuera? ¿Qué ha cambiado? ¿Qué sigue igual?

Aunque me siento orgullosa de ser de La Roda y disfruté mucho del pueblo los años que viví allí (no los cambio) he decir que ha cambiado a peor. No sé si es quizá la nostalgia de la niñez y de la adolescencia, en las que disfruté del pueblo al cien por cien,  la que me conduce a esta reflexión, pero mi percepción es esa. Si sales un fin de semana por el pueblo, no encuentras a nadie, la oferta cultural es pésima, ni siquiera en la semana de fiestas mejora; si te vas a Albacete, te encuentras a medio pueblo por allí…. Aquí no hay mucho que hacer y no se ofrecen muchas alternativas más allá de los bares.

En tus años de estudiante formaste parte de un grupo de jóvenes que creó una asociación cultural llamada Atenea ¿Qué recuerdas de aquellos años? ¿Qué os movió a formarla?

Pues precisamente nuestra inquietud ante la oferta cultural que ofrecía el pueblo fue la que nos movió a formar la asociación Atenea. Fueron años muy buenos en los que conocí a gente que aprecio mucho y en las que se asentaron muchas de nuestras amistades que comenzaron en la niñez, Braulio, Pedro, Jesús, Marisa, Julio, Agustín, Marifé, María, Ángel, Juanda… Nos lo pasamos fenomenal montando la falla para las hogueras de San Juan, el festival de cine que llevábamos a cabo en navidad, la gymkana de las fiestas, el periódico que llevaba el mismo nombre de la asociación, las observaciones astronómicas de verano y muchas otras cosas que seguro me dejo en el tintero.

Eres hija de un destacado  y respetado militante del PSOE que en los primeros años de la democracia desempeñó un papel importante en la política local. Eran tiempos en los que ser socialista en La Roda era un acto de valentía y ser de derechas era signo de decencia y honestidad. ¿Te afectó para algo la posición política de tu padre?

Sí que me afectó pero de forma positiva, pues  me enseñó que, ante todo, hay que ser una persona íntegra y fiel a tus ideas, a pesar de que puedan estar mal vistas en el medio en que te desenvuelves. Lo considero un modelo en este sentido. Es una buena persona, honesta y decente y no por ser socialista deja de serlo.

María se siente orgullosa de sus raíces y echa de menos a su familia y el tiempo y la tranquilidad que supone el vivir en el pueblo, porque dice que en Madrid se pierde  mucho tiempo en  ir de un sitio a otro. Confiesa no utilizar las redes sociales porque no le queda tiempo, (ni twitter ni facebook) salvo las que necesita para su trabajo y que el poco tiempo libre que tiene lo emplea con la familia o los amigos. Dice sentirse orgullosa de haber llegado donde está solo con su esfuerzo.

Mientras habla de sus recuerdos del pueblo, de los sacrificios para alcanzar sus metas y de la nostalgia familiar, mueve la cabeza de un lado a otro y me dice, Antonio, si de algo me arrepiento en esta vida es de haber estado tan inmersa en mi trabajo y mi carrera profesional y haberme olvidado de tener hijos antes.

María durante una de sus estancias en Canadá

CUESTIONARIO FÁCIL

  • Un libro – Me gusta mucho la novela histórica
  • Una película – La guerra de las Galaxias
  • Un cuadro – EL árbol de la vida de Klimt
  • Una comida – Los gazpachos
  • Una bebida – El agua
  • Un color – El rojo
  • Un lugar – Mi familia
  • Un personaje real – Mi padre
  • Un personaje de ficción – Robin Hood
  • Un deseo – La paz en este mundo tan convulso
  • Un sueño – Viajar al interior de la Tierra, aparte de que sería una aventura como la que describe Julio Verne en su libro “Viaje al centro de la Tierra”, me permitiría encontrar respuestas a muchos de los interrogantes en los que trabajo.
  • Algo que no soportes – A la gente ambiciosa que no ve más allá de sus propios intereses y que son capaces de cualquier cosa con tal de conseguir lo que quieren.
  • Algo que te haga sonreír – Ver a mi hija todos los días al levantarse o acordarme de ella en cualquier instante.